«Insistimos en el llamado a poner fin a las medidas que, al margen del derecho internacional, tienen implicaciones negativas sobre el derecho a la alimentación», aseveró la presidenta de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, durante su intervención ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
En ese sentido, Rodríguez reafirmó la postura diplomática del Estado venezolano frente al uso geopolítico de los recursos básicos «Los alimentos jamás deberían convertirse en instrumento de presión o confrontación política. Donde existen diferencias entre Estados, el diálogo y la diplomacia deben prevalecer».
Durante su alocución, recordó los logros históricos del país en materia social, al destacar que en 2013 la FAO reconoció a Venezuela entre las naciones que alcanzaron las metas internacionales de reducción del hambre, tras lograr la disminución de la subalimentación de 2.8 millones de personas en 1990 a menos del 5%.
No obstante, resaltó los obstáculos que generó la injerencia extranjera. «Después vino un periodo muy difícil de confrontación política interna, contracción económica y, a partir de 2017, la imposición progresiva de medidas coercitivas unilaterales que afectaron el acceso a financiamiento, insumos, tecnologías, repuestos y equipos».
En este contexto, la jefa de Estado subrayó la recuperación económica y social que atraviesa el país. «Venezuela vivió una severa crisis de abastecimiento. Pero hemos comenzado a revertir esta realidad. El diálogo nacional con factores opositores y el diálogo diplomático con Estados Unidos han sumado la estabilidad política necesaria para producir y crecer».
Fuente: VTV
